miércoles, 24 de febrero de 2016

Primer encuentro [Por Karla]

PROCESOS ACOMPAÑADOS.


Durante estas primeras sesiones tuve el primer acercamiento a lo que será estructurar la “no-estructura” del primer proyecto en el que no participaré como ejecutante y que significa una forma completamente diferente de abordar la exploración/creación.

Llegué con doble (o triple) incertidumbre: hacia mi propio proyecto, por no saber hacia dónde va ni de dónde parte exactamente y hacia lo que serían éstas sesiones de escucha, exposición y retroalimentación. Fue una grata sorpresa descubrir que todos estamos en el mismo canal de una manera o de otra; Cada uno con sus necesidades particulares, sus viajes, sus estrategias y sus inquietudes, pero al final con la necesidad de la crítica constructiva y de un espacio para abrir las dudas y afirmaciones sabiendo que nadie va a juzgar o señalar. Una sorpresa aún más grata fue salir a la mitad de la segunda sesión con muchísimas preguntas dando vueltas en mi cabeza, ideas que iban y venían y que eventualmente respondieron algunas de las preguntas y confusiones. (Hacer del defecto una virtud, hilos conductores, ¿por/para qué?, caos ordenado, la nada es algo, soltar, guiar, prueba y error, aplatanamiento).

En los días subsecuentes a las primeras sesiones, logré encontrar los “asideros” por los que al menos por ahora, iré trabajando el laboratorio. Ahora vislumbro un camino más concreto sin dejar de lado la intención de no tener las limitaciones de una estructura demasiado rígida.

Por ahora me comen las ansias de empezar el proceso con mis compañeros y descubrir lo que éste proceso tiene para dar.

P.d: Por culpa de tener que ir a trabajar, me quedé con la duda grandísima del debate en el que Niyura y Jean Paul planeaban meterse, sería bueno que alguien pudiera dejar alguna reseña… je.

Primer encuentro. [Por Mafer]

JUEGO DE NIÑOS.

PRIMERA SESIÓN. MARTES 16 DE FEBRERO.


Me muevo en dos puntos, siempre. Desconfío o confío demasiado.

Confío en el proceso como lo que es: un encuentro de ideas, lenguajes y formas de trabajo únicas, auténticas, de las que sé que puedo aprehender herramientas nuevas, no para reafirmarme, sino para evolucionarme. Para abrir los ojos a elementos que no había considerado y que pueden ser muy esclarecedores en mi proyecto actual o en futuros, como actriz o como directora (supongo que eso es lo de menos en tanto que haya una necesidad genuina de creación).

Desconfío de lo que yo pueda aportar a los demás proyectos. Quizá, por esa razón, me resultó un poco intimidante la dinámica de los post-it®. Y esa desconfianza viene de dos puntos:
1. En este acompañamiento, estoy trabajando con personas que admiro mucho y que, si bien no los mencioné en la descripción anterior de mi proyecto, sí hablé de sus trabajos. Haber estado cerca de ellos desde la universidad funcionó para hacerme una idea de proceso. Ellos son escuela para mí. Y aunque sea necesario y laudable cuestionar y aportar en todos sentidos, me siento tímida al cuestionar a un maestro.
2. El poco tiempo que pude estar en la primera sesión y mi ausencia en la segunda. Aún leyendo los trabajos de presentación de mis compañeros siento haber perdido valiosa información en las sesiones.
Sin embargo, me emociona ser parte del trabajo, porque quiero encontrar nuevas formas, recordar o encontrar nuevos caminos, o lugares comunes que cobren un sentido genuino en un discurso propio. Es un reto enorme romper con lo aprendido de mis maestros y comenzar a confiar en lo propio hablándolo, defendiéndolo, cuestionándolo.

Seguiré así, confiando y desconfiando, de mí, del otro, pero aprenderé a hacerlo mejor. Como siempre, en el mejor sentido.



María Fernanda Monroy G.

sábado, 20 de febrero de 2016

Sobre el 1er. Encuentro [Fabián]

18.feb.16


SOBRE EL PRIMER ENCUENTRO


Arrancó el proceso de acompañarnos. La experiencia es estimulante, remueve cosas, cimbra los cimientos, sacude las expectativas y cuestiona los objetivos.


La diversidad de planteamientos, lenguajes, visiones, recursos, herramientas, referente e, incluso, caracteres, se me antoja como el principio de algo sumamente enriquecedor. Decía Carlos Fuentes que una sociedad celosa de su cultura, que no permitía el proceso de transculturación, estaba destinada a morir. Es decir, la mesa está puesta, basta con que tengamos hambre.


Logro identificar algunos retos personales para con este procesa. Primero, la necesidad de concreción: ¿qué decir?, ¿cómo dejarlo claro sin ser reiterativo?, ¿qué es lo realmente importante? y entonces me lo propongo como un ejercicio de claridad; de todo ese “mar de información”, ¿qué es lo valioso, lo destacable?, ¿en dónde están las boyas?, ¿qué criterio seguir para encontrarlas?. Discernir entre lo difuso y lo concreto. Elegir aquello que pueda clarificar la esencia del proyecto… ¿cómo hacerlo? Segundo, escuchar. Suelo ser testarudo y determinado. Me toma tiempo elaborar y estructurar un proyecto y, usualmente, logro justificarlo desde todas las aristas que me son observables (estructura sobre estructura). Por ello me es complicado escuchar. Mi reacción <casi instintiva> es negar el argumento. Sin embargo, con el paso del tiempo he permitido que la información se quede y haga mella, casi siempre desde la primera noche que la recibo. Me asumo pues como un rumiante de la información, me toma tiempo pero permito que permee el proceso. Quizá la estrategia sea callar, sólo recibir sin argumentar o procurar que sea sólo lo indispensable. Por último, el espejeo. Los procesos creativos me parecen la oportunidad idónea para espejearnos, para proyectar lo que traemos dentro y poder observarlo para entenderlo, al menos intentarlo. Procesos acompañados es, para mí, la oportunidad de situarme al centro de una habitación de siete espejos con la posibilidad/ necesidad de intercambiar constantemente mi posición con alguno de ellos y fungir como imagen y reflejo. Darme cuenta de que lo que comparto, cuestiono, refiero es mío, soy yo reflejado en el otro. En ese sentido, el reto es no olvidarlo, hacerlo consciente y ser perceptivo.


Existe algo, además, que me emociona. Encuentro un grupo de ocho personas que han perdido o intentan perder el miedo a la incertidumbre, a no saber de cierto todo, el miedo a no tener certezas. La necesidad de romper el paradigma de los procesos creativos entendido casi desde la academia nos abre posibilidades infinitas pero, además, nos exige definir nuestro discurso, delinear nuestro lenguaje, delimitar nuestra postura. La forma de hacerlo parte de la diversidad. Y es, creo, bajo esta estructura que un proceso creativo puede ser fructífero. Dice Luis de Tavira que “la libertad creativa no es más que el resultado de la esclavitud a la técnica”. Me gusta pensarlo como esa posibilidad de no saber cómo, cuándo, dónde, qué, de qué manera, con quién, pero saber, al menos, dónde estoy parado y desde dónde surge la necesidad de plantear un proyecto, ¿para qué? Encuentro interrogantes afines: el espacio, el equipo de trabajo, las certezas, la incertidumbre, el espectador, la estructura… el rito, el movimiento, la dicotomía, los opuestos, la violencia, la sensación.


Es mucho, es todo. Menos de seis horas de trabajo y ya dos noches sin poder parar al ratón. Estimulante, emocionante, gratificante el compartir, que no competir.



Fabián

Del 1er. encuentro [Por Ámbar]

Yo vivo Procesos Acompañados como una propuesta radical [radical en la ciudad, contexto y gremio en los que vivimos]: Juntarnos 8 creadoras escénicas jóvenes a compartir [y no competir] lo que estamos haciendo, o lo que vamos a hacer, o lo que no vamos a hacer, en ánimo de construcción, de crítica dura pero reflexiva, de generosidad para con los otros. 

Me tomo mis reservas para el término “radical”, pero lo uso en este momento porque:

1)  No nos juntamos para hacer una obra juntas.
2)   No nos interesan [en este proceso específico] los “productos finales”.
3)   No nos reunimos para decirnos que está todo bien y que qué bonito lo que hacemos todas.

Y en cambio:

1)   Sí estamos dispuestas a compartir cómo estamos haciendo las cosas [herramientas, estructuras, estrategias].
2)   Sí reconocemos que nuestros procesos: nos dan miedo, nos generan incertidumbre y ganas de salir corriendo, no tienen financiamiento…
3)   Sí estamos dispuestas a ser un espejo para el proceso del otro y aportar generosamente nuestros saberes, visiones y aprendizajes.


En un mundo cultural que enfatiza, premia, espera la obra “terminada”, los encuentros “productivos” o, incluso, las artes para “fines sociales”: ¿Cómo podría no ser radical un espacio donde nos reunimos a dialogar, discutir, compartir, abrir un poco el corazón sobre nuestras alegrías, miedos, descubrimientos? Un espacio en el que le robamos 6 horas al mes para reflejarnos en otras y otros, para confrontar lo que pensamos y sentimos respecto a nuestro trabajo… que también es una parte de nuestra vida.

Pienso que aún cuando nos interesan otras miradas, visiones y experiencias, también creemos que es posible confiar en nuestros pares y buscar formas de validación fuera de los sistemas institucionales o de un gremio empoderado por esos mismos sistemas. Creo que es posible validarnos unas a otras.

Procesos Acompañados no es más, pero tampoco menos, que este lugar para sentirnos menos solas, para ir tejiendo, lentito pero amorosamente, una pequeña comunidad: heterogénea, diversa, compleja, que se confronta constantemente, pero capaz de reconocerse en la diferencia, capaz de nombrarse y ayudarse, entendiendo que tal vez no nos entendamos, pero que podemos estar acompañados.
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Me queda en resonancia de nuestro primer encuentro :

1)   ¿Cómo hacemos para consolidar equipos (colaboraciones, direcciones, etc.)?
2)   ¿Cómo damos continuidad a nuestros trabajos/búsquedas escénicas?
3)  ¿Cómo lidiamos con los desencuentros (con los equipos creativos, con el proceso, con nosotros mismos, con el “público”)?





Ambar Luna
http://astrolabio.mx/somos.html


miércoles, 17 de febrero de 2016

Desentendidos al vacío. [Gaby Guido]


Desentendidos al vacío es una proyecto multidisciplinario creado por Gabriela Méndez Guido en el año 2015.
Surgió por una inquietud sobre el tema de alimentación y progreso, que terminó en una nueva forma de vida y plasmado en escena.
Esta inquietud inicia por preguntarme de dónde vienen las cosas que comemos, e indagando, encuentro que los químicos y lo que denomino “masa grisácea” son parte mayoritaria de nuestra alimentación, culpables de la mayoría de las enfermedades del siglo XXI.
Nosotros somos la “generación transgénica” (nombre que también agregué) porque cuando nacimos, los alimentos empaquetados, pasteurizados, transgénicos, animales (que no ven ni el sol ni a sus familias), embutidos, pesticidas, hormonas, pastillas y toda clase de productos inventados por el hombre ya eran parte de nuestra vida diaria, tan comunes que no nos damos a la tarea de preguntar de dónde vienen y mucho menos qué le hacen a nuestro organismo.
Originalmente, quiero creer, que la creación de comida transgénica inició (al igual que la medicina) para ayudar a que más personas pudieran mantenerse con vida, sin embargo, actualmente todas esas personas que sobrevivimos a la hambruna, de igual modo vamos a morir, (como debió de haber sido) pero ahora con una muerte lenta y a costa de afectar a todo el medio ambiente, a causa de comer cosas que si no tuvieran colorantes, serían grises.
De ahí surge este proyecto, denominado así porque somos personas arrojadas al mundo sin siquiera saber cómo respirar.

Inicia con una instalación con botellas y en un hueco, continua con un diálogo de reflexión y termina con una propuesta de regresar al origen.

Desde cero. [Karla Álvarez]

Éste proyecto todavía sin título, nace por la necesidad de aterrizar las ideas que surgieron en los laboratorios de teatro físico  en los que tuve oportunidad de participar el año pasado y que volvieron a despertar la inquietud de la exploración para encontrar nuevas posibilidades y nuevo lenguaje.
Se pretende trabajar a modo de laboratorio y constante exploración de movimiento  a partir de diversos ejercicios y dinámicas de teatro físico. Aún no hay un tema de partida, éste proyecto es una página en blanco en la que se dará libertad a los intérpretes de realmente explorar sin tener la limitación de apegarse a una emoción o situación. El tema/trama se irá construyendo conforme a lo que de forma colectiva vaya embonando y de acuerdo a lo que los intérpretes encuentren a lo largo de los ensayos. El objetivo (en principio) es crear una pieza de máximo 20 minutos.
Personalmente me parece importante señalar que éste será el primer proyecto en el que no participaré como intérprete; por primera vez veré mi trabajo desde afuera. ☺


Se tiene la idea de retomar el uso de música en vivo. ( se decidirá durante el proceso).
Aún no hay funciones programadas para presentar éste proyecto, además de las muestras en Procesos Acompañados.
Participan: Darío Téllez, Didier Olvera y Mario Tecla.
Referentes: 
“Real and imagined”- Kait Dunton.

“I remember” – Devendra Banhart.

Dulce danza… o la pretenciosa pieza de la bailarina que no bailaba… o… la exploración sin nombre ni cabeza… [Ambar Luna]

Dulce danza… o la pretenciosa pieza de la bailarina que no bailaba… o… la exploración sin nombre ni cabeza…

“… la exploración sin nombre ni cabeza” sabe algunas cosas:
1)   Es una exploración del cuerpo sensitivo en movimiento [o no].
2)   Es una exploración de espacios urbanos: andadores, plazas públicas, azoteas.
3)   Busca relacionarse con las artes visuales: foto, dibujo, acuarela…
4)   Juega con estambres y la noción de “tejido”.

Conceptos flotantes:

Dulzura | Sensualidad | Tejido | Espacio

Estrategias:

1)   Acechar imágenes.
2)   Bailar donde y cuando se quiera bailar
3)   Accionar en espacios múltiples y diversos
4)   Dejarse intervenir por otras miradas.
5)   Generar dispositivos concretos de acción



Los referentes:
El movimiento de Yarn Bombing


“Sweet” de Aitana Cordero

“Un manual para el encuentro desde las artes escénicas”



Las preguntas detonadoras:

1)   ¿Puede la ternura activarse en espacios públicos?
2)   ¿Puede mi cuerpo enternecerse en la urbanidad?
3)   ¿Puede un acto de ternura intervenir el espacio?
4)   ¿Cómo dialoga el cuerpo en movimiento con los espacios?
5)   ¿Cómo influyen los espacios en mi sensación?
6)   ¿Cómo me relaciono/activo mi voz?



“El trazo en movimiento genera en sí misma una imagen y un significado en el espacio…”


Ensayo 3 del Proyecto Simulacros, el montaje apuntalado al performance o todo lo contrario. [Niyura Delgado]

Ensayo 3 del Proyecto Simulacros, el montaje apuntalado al performance o todo lo contrario.


Desde hace varios años he tenido como base en mi trabajo la búsqueda de lo instalatorio y de lo performático,  rayando a veces en ambas, a veces en ninguna, pero con profundo interés en sortear caminos tanto plásticos como sonoros, espaciales y teatrales reunidos en un solo acontecimiento.
La intención es definir o fusionar de dos ideas un solo hecho escénico o pieza.
1.- La concatenación  y relación de imágenes que en conjunto planteen una breve anécdota (no necesariamente lineal). Que la plástica en movimiento sea lo que prepondere en toda la pieza y que a su vez dicte el eje dramático.
La representación se llevaría a cabo sobre un espacio escénico definido.


2.- Montaje de una obra de Fernando Arrabal. (El arquitecto y el emperador de Asiria).
3.- Fusión de las dos anteriores.


Existen varios puntos de los cuales quiero partir o  que me gustaría tener como principios para emprender cualquiera de los dos proyectos.
  • Se busca conformar una pieza escénica que particularice y sea objetiva. Es decir, luche no  ir a lugares comunes e intrascendentes.
  • Que la obra no sea pulcra ni nítida. Que el espectador la complete con su propia experiencia, que proporcione su propio argumento de los acontecimientos.
  • Que la obra aborde a el mito o la tragedia como una manera de afirmar nuestra impotencia frente a lo incomprensible o áspero que es el mundo, la cual al ser confesada nos libera la carga de tener que reprimirla.
  • Que sea una experiencia de comunión para descubrir qué pasa con el mundo.
  • Que la obra no se ocupe de asuntos que se puedan tratar racionalmente, aunque formen parte del cotidiano. Los temas del alma y los misterios de la vida humana serán necesarios.
  • Que la forma en su conjunto busque deleitar.
  • Que como planteamiento dramático la obra resuma y proyecte el elemento más esencial de nuestro ser en términos de supervivencia y de adaptación.
  • Siempre se hablará de violencia.




BICÉFALO. [Jean Paul Carstensen]

BICÉFALO


Juego para dos creadores escénicos, proceso de exploración e investigación que parta de la idea de una doble construcción de la escena: por una parte los aspectos más racionales de composición, lenguaje y técnica; por otra, aquellos que atienden a la intuición, lo sensitivo, los disparadores creativos desde el caos.
En ese sentido, BICÉFALO se piensa como un dispositivo escénico híbrido, que contenga y pueda hacer convivir elementos formales de montaje, secuencias de repetición y trazos precisos con elementos de azar, improvisación y “tiempos compartidos”.
No se proyecta desde una raíz temática sino se busca que a partir del trabajo concreto sobre la acción puedan dispararse ficciones habitables. Considera también la determinante de los caracteres de los participantes así como sus trabajos escénicos personales sobre los criterios de creación.
BICÉFALO busca dar continuidad a exploraciones e investigaciones contenidas y derivadas del proyecto [RE]POST.


Anotaciones mentales/ referenciales


Acción/ Lo posible y lógico en relación al espacio y elementos físicos.
Repetición de la acción (secuencia). Variación.
Construcción escénica a partir de la relación Acción/ Repetición/ Variación.
Ficción/ Signo/ Personaje.


Elementos de azar/ Algoritmos.


Dispositivo escénico.


Dice Fernando Taviani de que “en su aspecto más elemental y de base, el arte del actor de teatro consiste en despertar y modelar la atención de los espectadores” y Clelia Flalletti, quien abona con una imagen, “en este nivel base, me gusta pensar en el actor como un gladiador en la arena: para el actor, cuando está sobre el escenario, toda su vida depende de la capacidad de mantener la atención del espectador: si el espectador desvía la mirada, el actor muere. Muere escénicamente. ¿Con qué armas combate por su vida este espectador.
Y respecto a estas reflexiones dice Gabriele Sofia “realizar la acción y al mismo tiempo, estimular al espectador: una doble necesidad, un doble objetivo, que cambia la naturaleza de toda intención escénica.”


Men & Mahler/ Granojh Dans:
Aparte/ Colectivo Alebrije:


Ileana Diéguez/ “Escenarios Liminales”.
Gabriele Sofia/ “Las acrobacias del espectador.”
Luis Mario Moncada y Martín Acosta/ “Las historias que se cuentan los hermanos siameses.”




Juego de Niños [Mafer Monroy]

Escrita por Casas. Es un texto en el que se pretende cuestionar los referentes de los niños y cómo éstos modifican o refuerzan su conducta y la percepción de la realidad que los envuelve.
Es una obra que se montará con objetos, juguetes, con los cuales, los niños presentarán una historia fantástica y  violenta.
Los mayores referentes que tenemos son Tierra de Nadie y El último Viaje de Jacinto por ser las obras con las que nos acercamos a éste tipo de trabajo.
Personalmente me interesa mucho el manejo que hace de los objetos la compañía Bazar Teatro de Guadalajara, particularmente su trabajo “Híbrido” y de la compañía Théâtre de la Pire Espèce “Persée”.
Para los niños definimos las siguientes influencias: las películas del Santo y nuevamente, el comic.
Lo que me interesa trabajar en este proyecto es la construcción de imágenes para lo cual usaré la iluminación como elemento fundamental del discurso y la plástica.
Quiero entender y lograr el desdoblamiento de realidades o su tránsito; quiero entender la narraturgia (si es que está planteada en el texto…. Y si no, entender qué diablos es!)
El equipo está conformado, hasta ahora, por Fabián López y Carlos Casas como actores/manipuladores; Roberto Ramírez en la creación musical y en la imagen del proyecto y, espero, que Alfred Pérez pueda integrarse más adelante en la iluminación.

Híbrido trailer

"Persee"