A través de este medio quiero primero expresar mi gratitud a todos los compañeros de este grupo por hacer que reviva mi espíritu emprendedor, experimental y creativo.
Uno de los hallazgos valiosos es el ejercicio de ser claro y objetivo en el momento de explicar de qué se trata el proyecto, ese ejercicio intelectual infiere un gran esfuerzo pues es en donde reconozco lo ambiguo que puede parecer mi discurso, síntoma infalible de lo que tengo y no tengo claro. Algo que pienso que ayuda a que se genere dicha claridad es, que al tener el tiempo de exposición y el formato acotados, hay una suerte de obligación a ser específicos.
Otro de los descubrimientos fue el reflexionar sobre las diferencias y similitudes. Claro es que todos somos creadores escénicos, en ese devenir, me sorprendo de los diferentes abordajes de trabajo y las aproximaciones que ha hecho hasta ahora cada uno. Hay aspectos que considero imprudentes, escandalosos y demoniacos en cuanto a cómo veo sus procesos, porque rompen totalmente con la estructura que tengo sobre la conformación de un hecho escénico, PERO, finalmente me parece asombroso cómo cada individuo es dueño de su proceso y se resuelve en él, cada proyecto es auténtico y surge de necesidades auténticas, de energía e ímpetu creadora, pues no es nada fácil el crear, acertar, perderse, producir y reproducir un hecho escénico. La cosa que entiendo es que aquí nadie tiene la razón y todos la tienen. Me hace pensar en que en el compartir nuestras experiencias, pareciera que el proceso del otro es claro y está resuelto, pero cuando lo vives en carne propia todo se percibe absolutamente caótico.
Con muchas ganas de volverlos a ver.
Laboratorio de reflexión, pensamiento y compartición de herramientas, metodologías y cuestionamientos en torno a la creación y producción escénica en el ámbito local de la ciudad de Querétaro.
miércoles, 23 de marzo de 2016
Del 1er. encuentro [por Jean Paul]
PROCESOS ACOMPAÑADOS
Encontrarse
no es coincidir en un espacio y tiempo; es estar, reconocerse, compartir y en
el mejor de los casos, acompañarnos.
De las primeras sesiones. Exposición de
proyectos. Ejercitar la socialización de las ideas. Exponer un proyecto frente a otres es un ejercicio complejo, nos
hace discriminar información y ordenarla, nos hace además encontrarnos con
ideas que no habían sido consideradas, pero emergen intentando dejar una
impresión en quienes nos escuchan. En el formato de Procesos Acompañados el tiempo es limitado y ello nos obliga a
sintetizar en pocas palabras imágenes, conceptos y estrategias de aquello que
estamos proyectando. No se trata de la descripción de algo inmóvil o
finalizado, sino de un ebullidero de sensaciones atravesando nuestro trabajo
creativo. Amén a todo esto, la verdad es que no siempre conseguimos que aquello
que resultó en palabra dirigida al otre sea un reflejo fiel de lo que en
nuestro pensamiento estaba sucediendo. Pero de eso se trata, de dejarse permear
por la presencia de los demás, de sus palabras, disposiciones y gestos.
Socializar las intenciones de un proceso creativo no nos resulta común y sin
embargo es un ejercicio altamente fructífero, pues nos obliga a estructurar y
desestructurar en tiempo real nuestro pensamiento. No se trata de defender una
postura o un producto, sino poner a consideración del otre nuestras propias
motivaciones y pretensiones creativas, compartirle, dejarle entrar. Y en ese
ejercicio estar dispuestos a soltar lo propio y tomar de los demás.
[LO REFIERO EN PLURAL, PERO ME SUCEDE EN
SINGULAR]
De la intervención, reflexión y otredad. Una vez expuesto lo que el tiempo, los nervios y nuestro proceso
nos permitieron, existe la posibilidad de que quienes escucharon incidan en
nosotros. Una pregunta, referencia,
diagrama anotadas en un postit nos son entregadas. Reflejos de nuestro discurso
pasados por el entendimiento del otre nos son devueltos. Después el diálogo,
donde podemos estar de acuerdo, coincidir y disentir; abonar a lo propio y a lo
ajeno, ofrecer y recibir cambios de perspectiva para enriquecer el
entendimiento de los distintos procesos. Compartir experiencias y reconocer conexiones
que jamás hubiesen emergido sin la socialización, sin el tiempo/ espacio
compartidos, sin la escucha recíproca.
De BICÉFALO: resonancias propias y otras por
apropiarse. Mirar hacia atrás a procesos anteriores para
descubrir que se trata de continuidad de proyecto, de investigación,
metodología y lenguaje. O mínimamente de intereses. Mirar hacia fuera y
descubrir que se trata de una latencia compartida en necesidad de salir de
formatos y convenciones. Saber y reconocer que no es una historia que necesite
ser contada. Y que así está bien.
Me gusta
pensar Procesos Acompañados como una
forma de estrechar vínculos, generar comunidad y reflexión crítica, de
descubrir que compartimos mucho más de lo que imaginamos. Como un proceso en sí
mismo al que se suman ocho procesos particulares; el resultado no es igual a la
suma de sus componentes sino el sistema emergente de sus nuevas relaciones.
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