A partir de 13 años de experiencia en procesos creativos enfocados al teatro, puedo concluir que son los periodos de crisis los más fructíferos. Suelo ser una persona que busca estructura. Reconozco que los diagramas, los cuadros sinópticos, los calendarios, los formatos me dan seguridad como consecuencia de la claridad. Tener en mente la proyección de mis procesos creativos me brinda la posibilidad de delimitar mi campo de acción.
PROYECTO C no es la excepción. Sin embargo hay un interés y, por tanto, un enfoque distinto. A partir de mis experiencias en “[Re-post]” , “El sistema del doctor Tarr y el profesor Fether” y “NO FICCIÓN, nada significa nada”, me he replanteado el sentido que le doy a la estructura. La contraposición de procesos que parten de la indeterminación y que, en un momento, me sugieren arrojarme al vacío de la creación vs mi afán por el orden y la organización me han abierto la posibilidad de una creación mucho mas intuitiva. Estar alerta a lo que surge en el proceso con la intensión de ser congruente con el mismo. El tiempo comprendido entre el primer y el segundo encuentro de Procesos Acompañados significó una crisis para PROYECTO C. En un punto me sentí (y por momentos me sigo sintiendo) estancado, lleno de dudas, paralizado.

Durante el segundo encuentro tuve la valiosa oportunidad de reafirmar que estoy en el camino correcto. Compartir, discutir, confrontar, exponer mi proceso me enriquece de una manera excepcional. Me parece necesario partir de referentes estéticos, filosóficos, técnicos pero mi búsqueda va en el sentido de cómo fijar una postura al respecto. Es decir, en qué momento, a partir de qué, cómo logro aprehender esos conceptos que no replicarlos. Me declaro en contra de asumir los referentes como verdaderos, como máximas. Me resulta necesario pensarlos y repensarlos una y otra vez; estar a favor, contraponerme, incluso pelearme con ellos. Mi búsqueda va enfocada a un discurso propio asumiendo que soy todo lo que consumo, incluidos los referentes.
En este encuentro pude confrontar mis ideas con mis compañer@s, reconocer nuestras semejanzas y diferencias, nuestros acuerdos y nuestros desacuerdos. Saber que al contraponerme a algunos de sus argumentos afianza los míos y la posibilidad de llevarme en la mente esos desacuerdos para reafirmarlos o negarlos. Procesos Acompañados sigue siendo como una gota de agua fresca, una luz en el obscuro túnel de la creación.

Percibo un interés genuino para asumir este proceso en mis acompañantes. Agradezco profundamente la generosidad de sus aportaciones, cuestionamientos, interrogantes. Agradezco la decisión que tomaron de compartirme lo que son a partir de sus procesos. Quedan muchos temas en el tintero. Sé que, dadas las condiciones temporales, será imposible dar cabida a todas las inquietudes pero confío en que la generosidad nos hará salir avante.
No me queda más que seguirme cuestionando en aras de entender quién soy desde la escena y esperar con ansias el tercer encuentro.

FABIÁN


No hay comentarios:
Publicar un comentario